En las almohadillas viven bacterias como Pseudomonas y levaduras como Malassezia.
Cuando se combinan con la humedad (porque sudan por ahí y se lamen), producen compuestos que recuerdan al olor de frituras.
Si, tu perro es literalmente un pequeño laboratorio andante.
Ese olor ligero es completamente normal.
Pero si cambia a algo fuerte, rancio o desagradable,
si hay enrojecimiento o se lame demasiado…
ya no es curioso, es una señal de alerta.
Tu perro no habla.
Pero su olor sí.